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Estrategias metacognitivas para el aprendizaje
Estrategias generales de la lectura
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AÑO 2007
Psp. Lilia M.Rosso de Alliani
ASESORÍA PSICOPEDAGÓGICA E.P.B.

Los niños desarrollan por sí mismos, en mayor o menor medida, cierto conocimiento sobre cómo aprenden lo que aprenden. El tema debe reforzarse sistemáticamente durante todo el proceso educativo, de manera tal que no sólo hay que interrogarlo sobre qué aprendió sino que, con cierta frecuencia, en cómo lo aprendió y que hizo para aprenderlo.
En el caso de lectura, el niño debe aprender a medida que lee y comprende, a ser cada vez más activo: debe escuchar el texto, imaginarlo y dialogar con él; para ello debe aprender a contestar las preguntas que el texto le dispara, a preguntarle al texto y a hallar respuestas. Esto se puede lograr de diversas formas:

• Haciendo que lean y que luego contesten preguntas y/o que las formulen. Se puede hacer por escrito o bien en forma oral por parejas (se alterna quien pregunta y quien responde usando el texto como soporte).
• Pidiendo que lean un texto y luego formulen todas las preguntas posibles; no sólo las más importantes, y luego elijan solamente las más importantes y nos expliquen (o elaboren en grupo) por qué son las más importantes.
• Haciendo leer textos pautados, marcando los puntos de detención para que realicen actividades sobre el texto, como por ejemplo llevar una planilla de la historia (se anotan los hechos relevantes en orden directo).
• Hacer que los niños construyan un mapa de la historia identificando claramente el hilo conductor central de la misma.
• Hacer que los niños relean el texto buscando y escribiendo en una planilla los momentos más relevantes y excitantes de la historia. Elaborando en forma grupal las observaciones hasta llegar a un consenso.
• En relatos más extensos, creando cuadros de personajes, de situaciones, etc.
• En relatos con muchos personajes, hacer diagramas para los cuales puede ser útil utilizar la clasificación para ayudarlos a organizar los personajes, o bien enseñarles a construir gráficos usando la técnica de redes.
• Trabajando en forma creativa cualquiera de los puntos señalados tanto en forma oral como escrita.
Por otro lado, el docente debe apoyarse en una serie de estrategias generales que forman parte esencial de la didáctica de la lectura y del lenguaje en su faz oral. Veamos algunos problemas y posibles soluciones:
• El alumno/a no puede seguir la lectura, levanta la vista del texto, se pierde de página o párrafo, etcétera. La indicación más simple es la combinación de una intervención espacial y temporal: ubíquelo en un lugar próximo, alejado de distractores y con alumnos comprometidos con la actividad.
• Tendencia a leer en voz baja. Se le debe permitir leer de manera que pueda escuchar su propia voz, pero lo suficientemente baja como para no perturbar al grupo.
• Comprensión durante el período de lectura. Es posible que no logre estar todo el tiempo requerido por el texto concentrado en la lectura, es decir, que su pensamiento no permanece en torno a las ideas que suscita el texto. Además de la ubicación espacial son apropiadas las siguientes estrategias: que el docente haya modelado la pronunciación del texto y motivado a su lectura; que el niño haya tenido oportunidad de explorar el texto y se hayan resuelto dificultades de comprensión: que el niño disponga de adecuadas estrategias metacognitivas para afrontar la lectura y, eventualmente, asignar un compañero de lectura para completarla y analizarla.
• Pobres habilidades metacognitivas relacionadas con la lectura. Leer, comprender y mantenerse atento a la lectura requiere el desarrollo de apropiadas estrategias para procesar el texto, llegando a enriquecerlo con el resultado de esa comprensión. El entrenamiento en habilidades metacognitivas que potencien la "lectura activa" es un recurso muy útil.
• Pobres recursos de vocabulario. Es un problema común en los niños con dificultades en la lectura, en especial, a medida que avanza la edad del niño, en función de su escasa aplicación al estudio. Para mejorar la comprensión lectora, específicamente:
• Puede ser beneficioso facilitar el uso de diccionarios.
• Asistir por sí mismo o por medio de un compañero en la búsqueda de vocabulario.
• Entrenar al niño a buscar claves de significación conceptual (para esto se puede utilizar una forma de aprendizaje cooperativo, leyendo en parejas).
• Valorizando estas actividades a través de dar tiempo para buscar palabras en los diccionarios y/o elaborar la definición de la misma en forma constructiva verificándola y utilizándola como material en las actividades en que se intente promover la escritura autónoma.
• Potenciar la capacidad mnémica utilizando codificación multisensorial: ver la palabra escrita, ver en lo posible un gráfico que la defina, escribir la palabra, escribir la palabra en el contexto de oraciones, modelar la palabra con letras recortadas,etc.
• Pobre reconocimiento automático de palabras claves. Esta es otra dificultad común. Los recursos recientemente expresados serán exitosos aquí una vez que el docente haya construido, a través de un cuidado proceso de observación de las dificultades en el proceso lector, cuál es el grupo de palabras sobre el cual hay que hacer foco.
• Dificultades visomotrices simples. El niño pierde la línea de la lectura, especialmente como consecuencia de barridos oculares en los momentos en que debe cambiar de renglón o encuentra dificultad para decodificar una palabra.
La recomendación clásica de permitirle al niño leer con el soporte de una cartulina con espacios recortados "ad hoc" suele ser muy útil. En los primeros grados puede ser necesario reforzar la orientación del movimiento ocular de izquierda a derecha.
• Dificultades para la lectura en voz alta. Nos referimos al caso en que la lectura no tiene la fluencia y entonación adecuada. Lo aconsejable es que el docente modele la lectura y supervise el proceso lector de distintas formas (también puede enseñarles a los padres estos procedimientos organizando una clase abierta):
• Permita una lectura sublabial si es necesario, previa para que se familiarice con el texto.
• Permita que se entrenen leyendo en parejas.
• Recurra al recurso a leer en coro.
• Recurra a utilizar la técnica de modelar la lectura pero dejando sin pronunciar palabras que el grupo debe agregar en voz alta.
• Rechazo o dificultad a leer en forma independiente. Puede ser útil que el maestro destine períodos de tiempo de unos quince minutos para la lectura independiente en el aula, sin interrupciones de ningún tipo y de un material altamente atractivo para el niño y que realice una actividad similar a última hora del día en la casa bajo la supervisión de los padres.
• Pobre comprensión del material leído. Esta problemática se puede abordar con algunas de las siguientes orientaciones didácticas:
• Si el docente prepara la lectura realizando una introducción de cada texto motivando a su lectura. Para ello, es importante que se clarifique sobre el objetivo de la lectura.
• Si el docente selecciona textos que guarden relevancia con la vida de los alumnos/as.
• Si el docente señala los lineamientos generales del texto en forma altamente participativa.
• Si el docente anticipa el formato general del texto.
• Si el docente enseñó y supervisa el uso de técnicas metacognitivas relacionadas con la comprensión de textos.

Si el docente corrige frecuentemente las producciones: la corrección no puede distanciarse de la realización de las tareas. Lógicamente hay muchas formas de corregir. Es importante enfatizar las que otorgan un rol activo al alumno/a (auto-corrección, revisar el trabajo con un compañero o en grupo).

Un control eficiente requiere planificar la tarea, supervisar la acción y evaluar los resultados en función del objetivo. Aunque las modalidades metacognitivas son tantas como procesos; las dos que suscitan mayor apoyo y consenso son la metamemoria y la metacomprensión.
 

Teorías de la metacognición
La mayoría de las teorías de la metacognición plantean una distinción básica entre conocimiento metacognitivo y procesos de control metacognitivo. El primer aspecto se refiere a lo que los individuos saben acerca de su propia cognición o la cognición en general. Normalmente se incluyen tres tipos diferentes de conocimiento: declarativo, procedimental y condicional. Los psicólogos cognitivos se refieren al conocimiento declarativo como lo que sabemos "acerca" de las cosas, incluyendo el conocimiento de nosotros mismo y cuáles son los factores que influyen en nuestra actuación. Por ejemplo, las investigaciones sobre la metamemoria indican que los adultos tienen un mayor conocimiento que los niños sobre los procesos cognitivos asociados con la memoria. Existe una clara diferencia con el conocimiento procedimental, el cual se refiere a lo que sabemos sobre "cómo" hacer las cosas. Cuando hablamos de conocimiento procedimental nos referimos al conocimiento acerca de la ejecución de las habilidades procedimentales. Desde hace algunas décadas se sabe que las personas con alto grado de conocimiento procedimental utilizan sus habilidades de forma automáticas, lo que induce a que sea más probable que utilicen estrategias secuenciales de forma más efectiva y a que, igualmente, las estrategias usadas para resolver los problemas sean cualitativamente diferentes. Desde el punto de vista instruccional, los diferentes estudios realizados sugieren que ayudar a los jóvenes estudiantes a incrementar su conocimiento procedimental hace que progrese su ejecución cuando resuelven problemas en tiempo real.

El conocimiento condicional hace referencia al conocimiento del "por qué" y el "cuándo" de los aspectos de la cognición; es decir, cuándo y por qué aplicar diferentes acciones cognitivas. Los estudios muestran que los avances significativos se observan en alumnos/as con dominio del conocimiento declarativo, procedimental y condicional acerca de la cognición, lo que normalmente, mejora el desempeño. La regulación de la cognición implica la utilización de mecanismos autorregulados que garanticen el éxito de la tarea (buscar estrategias compensatorias, evaluar la efectividad de las acciones, introducir correctivos, etc.). En, toda la literatura sobre metacognición se incluyen tres habilidades esenciales: planificación, supervisión y evaluación, La planificación implica la selección de las estrategias apropiadas y la distribución de los recursos que afectan a la ejecución.
Planificar implica anticipar las consecuencias de las propias acciones.

La supervisión se refiere a la conciencia en tiempo real que uno tiene sobre su comprensión y realización de la tarea.
La evaluación es la valoración de los productos y procesos regulatorios de lo que uno está aprendiendo. Parece ser que el conocimiento metacognitivo, las habilidades de regulación y la planificación están relacionados con la evaluación. Existe un acuerdo en que la competencia regulatoria mejora la ejecución de varias formas, incluyendo un mejor uso de los recursos cognitivos tales como la atención, un mejor uso de estrategias, y una mayor conciencia de las interrupciones de la comprensión.

Se puede considerar que existen tantas modalidades metacognitivas como procesos cognitivos. No obstante vamos a centrarnos en este momento en la metamemoria, el término hace referencia a nuestro conocimiento y conciencia acerca de la memoria y todo aquello relevante para el registro, almacenamiento y recuperación de la información, combinan los aspectos como la "sensación de saber" y la "estimación de la propia ejecución". La sensación de saber se refiere a la creencia que tiene una persona de que conoce la respuesta a una pregunta, aunque no pueda recordarla. La estimación de la ejecución futura es un concepto consagrado en psicología que parte de las investigaciones desarrolladas por Bandura y su equipo. Según este psicólogo y otros investigadores las predicciones acerca del funcionamiento de la propia memoria están estrechamente relacionadas con las creencias de autoeficacia que posean las personas. Una posibilidad de explorar el rol de la metamemoria procedimental es mirar en la conducta de los niños y ver cómo controlan y regulan las actividades de memoria.

Durante la retención, la principal actividad metacognitiva es la del mantenimiento de la información. La conciencia metacognitiva (darse cuenta de que se ha olvidado algo) podría llevar a ejercer el control e iniciar un re-aprendizaje de los aspectos no recordados. La recuperación de la información se inicia con la decisión metacognitiva de comenzar la búsqueda y el diseño de la estrategia pertinente, la cual, a su vez, podría basarse en las estimaciones anteriores de sensación de saber. A medida que se producen las respuestas, se evalúa la confianza en las propias producciones, quizá mediante un mecanismo metacognitivo equivalente al reconocimiento. La búsqueda puede finalizar cuando la sensación es que no se sabe más.
 

Metacognición y lectura
Hoy día los especialistas en comprensión reconocen la importancia de la metacognición y su utilidad a la hora de distinguir entre lectores hábiles y torpes.
La importancia de la metacognición no sólo se observa en la lectura: también se refleja en otras actividades académicas. A mayor desarrollo metacognitivo mayor rendimiento académico.
La idea es que los estudiantes pueden incrementar su aprendizaje a medida que aumenta el nivel de conciencia de su pensamiento con respecto a la lectura, la escritura y la resolución de problemas. Una manera de aumentar dicha conciencia es sugerir a los maestros y profesores que informen a los alumnos de la eficacia de las estrategias usadas cuando resuelven problemas y discutan con ellos las características cognitivas y motívacionales de su pensamiento. El aumento del nivel de conciencia conlleva dos consecuencias: a) se transfiere la responsabilidad y el control de los profesores a los alumnos y. b) se promueve la autopercepción, afectividad y motivación entre los estudiantes. La mayoría de los especialistas en estrategias de lectura aceptan que el desarrollo metacognitivo se puede enseñar mediante instrucciones sistemáticas y directas. Sin embargo, ellos advierten que el desarrollo metacognitivo no es el objetivo final del aprendizaje o la instrucción. En su lugar debe considerarse como una oportunidad para que los estudiantes adquieran más confianza en sí mismos como aprendices y se doten de mayor poder inquisitivo a la hora de perseguir los objetivos de aprendizaje.


Evaluación de la metacognición
Las tendencias recientes en comprensión de lectura destacan el importante papel de los procesos metacognitivos. En efecto las investigaciones actuales demuestran la relación como factor crítico entre buenos y malos lectores y dominio de los mecanismos reguladores. Cuando hablamos de mecanismos reguladores (planificación. supervisión y evaluación), la literatura los incluye dentro de un concepto de amplia aceptación: metacognición de las estrategias de lectura. Al hablar de metacognición, estamos refiriéndonos a la reflexión que los lectores hacen sobre su propio proceso de lectura: conocimiento metacognitivo, experiencias metacognitivas, meras o tareas, acciones o estrategias, etc. Las reflexiones de los lectores son una forma de conocer cómo ellos planifican, supervisan, evalúan y usan la información que reciben a medida que van dando sentido a las palabras leídas. Una de las críticas clásicas que se ha venido haciendo al estudiar la lectura es descubrir un procedimiento que nos permita analizar los procesos opacos. Esta crítica se vuelve especialmente pertinente cuando de lo que se trata es de buscar la conciencia que tienen los lectores de los procesos que ellos mismo han llevado a cabo.
Un procedimiento clásico son los informes verbales que evaluaran el conocimiento sobre los diversos aspectos de su comprensión lectora. ¿Qué hace una persona que es un buen lector? ¿Qué harías si te encuentras con una palabra que no conoces?
La manera de subsanar las deficiencias es pedir al lector que explique el por qué ha contestado de una determinada manera a las preguntas. También existen otros procedimientos como la técnica completar palabras faltantes en un texto. Con esta prueba se evalúa la habilidad del lector para utilizar de forma eficaz la información contextual del texto. Una estrategia de evaluación es manipular textos. Se introducen elementos confusos dentro del texto y después se examina el efecto que éste tiene en la comprensión.


Conclusiones
Primero incluir aspectos teóricos, como los fundamentos de la metacognición, la importancia de ésta en el aprendizaje y la consideración de ejemplos paradigmáticos que demuestren su eficacia. Una segunda conclusión que podemos extraer de la revisión bibliográfica es que los lectores inmaduros tienen dificultades para hacerse cargo de sus propios procesos cognitivos mientras leen. También son menos flexibles que los lectores maduros a la hora de adaptar su nivel de procesamiento a tareas de diferente grado de complejidad y son menos eficientes activando el conocimiento previo relevante y necesario para comprender los textos. La tercera conclusión concierne a la evaluación de la metacognición, procesos básicos como la planificación, supervisión, regulación y control de la cognición general y particular.
El estilo cognitivo de un niño es un aspecto personal que debe ser conocido, valorado y utilizado por el docente con la finalidad de promover un aprendizaje más exitoso y menos conflictivo. Sobre los estilos cognitivos se han elaborado tres diferentes modelos que han tenido a lo largo del tiempo mayor o menor aceptación. Así podemos hablar de las siguientes polaridades: impulsividad, ¬ reflexividad; dependencia-independencia y aprendizaje de todo o nada-aprendizaje gradual.

Autores consultados:
Dr. Antonio Vallés Arándiga (España)
Dr. Aníbal Puente Ferreras (España)
Dr. José Antonio León (España)

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